Cuatro ex jefes de la Armada Argentina llegarán a juicio este próximo martes en tribunales de Río Gallegos, donde se comenzará a ventilar la cadena de responsabilidades que derivaron en el naufragio del submarino ARA San Juan y el fallecimiento de los 44 oficiales que conformaban su tripulación aquel 15 de noviembre de 2017.

Los acusados son el contraalmirante Luis Enrique López Mazzeo, el capitán de navío Claudio Villamide, el capitán de navío Héctor Alonso y el capitán de fragata Hugo Miguel Correa, que llegan a esta instanci partir de la investigación judicial de este caso.

Al Ministerio Público Fiscal lo representará Gastón Franco Pruzan, acompañado por María Andrea Garmendia Orueta, Lucas Colla y Julio Zárate. Durante el desarrollo de este proceso se incorporarán material audiovisual y documentación confidencial, según se anticipó, además de testimonios de decenas de testigos.

Los familiares de los tripulantes se habían manifestado en contra de realizar este juicio en Santa Cruz y habían alentado que la sede judicial sea Mar del Plata, que era el apostadero natural y punto de arribo de aquel viaje trunco por el incidente que derivó en la explosión del buque.

 “Queremos que se blanquee a toda la sociedad argentina que el submarino no estaba en condiciones, que el submarino y los tripulantes llamaron informando de un incendio a bordo y toda la jefatura, toda la plana mayor, hasta el último responsable, no actuaron con el debido auxilio que tendrían que haber este actuado”, dijo la abogada Valeria Carreras, que representa a 34 familias de marinos fallecidos.

En cuanto a los tribunales elegidos para este juicio no manifestó mayores objeciones y resaltó que confía en que allí, con sus clientes y representados, encontrarán “la imparcialidad necesaria”. También confió en que la causa y este juicio tendrán la repercusión mediática que el caso amerita.