El economista y tecnólogo Santiago Bilinkis alertó sobre las consecuencias que podría generar el avance de la inteligencia artificial y la automatización sobre el mercado laboral global y sostuvo que el mundo enfrenta un escenario de fuerte concentración de riqueza en pocas compañías tecnológicas de Estados Unidos y China.

“Se viene un quilombo importante”, afirmó Bilinkis, uno de los expertos más escuchados con 25 años de experiencia en la industria tecnológica, durante una entrevista con el periodista Maxi Montenegro en el streaming Ahora Play, donde analizó el futuro del empleo y las dificultades que enfrentarán economías emergentes como Argentina y México ante el avance tecnológico.

En ese contexto, el especialista planteó que el problema central pasa por la concentración de ganancias extraordinarias en un reducido grupo de empresas tecnológicas radicadas principalmente en las grandes potencias. “Los capitalistas proponen un cambio comunista”, ironizó, en referencia a los debates sobre ingresos universales financiados por el Estado para compensar la pérdida de empleos.

Según explicó, el desafío radica en que los países que concentran las principales compañías tecnológicas no compartirán esos beneficios con el resto del mundo. “Estados Unidos no va a repartir fuera de Estados Unidos, estoy seguro que no”, aseguró.

Bilinkis señaló además que existen fuertes limitaciones para que países como Argentina puedan implementar políticas de ingreso universal mediante emisión monetaria o impuestos extraordinarios. “Si querés financiar con emisión, el único que puede emitir así y que no pase nada es Estados Unidos porque la demanda de dólares es infinita”, sostuvo.

En contraste, advirtió que economías más débiles enfrentarían fuertes presiones inflacionarias si intentaran replicar ese esquema. “¿Y Argentina qué hace? ¿Y México qué hace? Si no puede emitir y no tiene a quién ponerle un impuesto, el desempleo te pega acá exactamente igual que allá”, planteó.

El economista remarcó que el fenómeno del desempleo tecnológico representa uno de los grandes debates pendientes a nivel global y cuestionó que muchos dirigentes políticos aún no hayan comenzado a discutir soluciones de largo plazo frente a un escenario de automatización creciente.

Según indicó, el avance de la inteligencia artificial podría transformar de manera profunda el mercado laboral en los próximos años y generar tensiones económicas y sociales para las cuales todavía no existe una respuesta clara.