El analista financiero Javier Timerman aseguró que en Argentina existe una percepción mayoritaria entre los inversores internacionales de que el presidente Javier Milei logrará la reelección y advirtió que una eventual derrota del oficialismo podría provocar una fuerte salida de capitales y un derrumbe de los activos financieros argentinos.
“Wall Street quiere que continúe Milei”, afirmó Timerman durante una entrevista con el periodista Carlos Burgueño en el programa “Cierre de Mercados”, del streaming Ahora Play.
Según explicó, los mercados consideran que actualmente no existe una alternativa política con un programa económico “razonable” que genere confianza entre los grandes fondos de inversión. “El mercado está convencido de que Milei va a ganar las elecciones”, sostuvo.
En ese sentido, el analista remarcó que, a diferencia de otros períodos históricos, la política doméstica comenzó a ocupar un lugar central en la evaluación de los inversores sobre el futuro económico argentino. “Si Milei no reelige, los inversores se van a querer ir de Argentina. Si gana el peronismo, los activos seguramente caigan 70%”, afirmó.
Timerman señaló que durante gobiernos anteriores, como el de Carlos Menem, Wall Street no prestaba demasiada atención a cuestiones políticas internas, alianzas o denuncias de corrupción, siempre que existiera estabilidad macroeconómica. “No era un tema moral”, explicó.
Sin embargo, indicó que el actual escenario es distinto porque los inversores observan una situación “binaria”, donde la continuidad del rumbo económico aparece asociada exclusivamente al oficialismo. Incluso, aseguró que aunque dirigentes cercanos al establishment financiero integraran una eventual oposición, los mercados seguirían priorizando la continuidad antes que la incertidumbre política.
“Esa es la opinión super mayoritaria de los inversores financieros”, insistió Timerman, quien además elogió parte del enfoque económico del Gobierno aunque aclaró que “Luis Caputo no es un trader”.
De esta manera, concluyó que por primera vez en muchos años la dinámica política interna argentina pasó a ser un factor clave para las decisiones de Wall Street respecto de las inversiones y el futuro de los activos locales.