La empresa textil Textilana S.A., fabricante de la marca Mauro Sergio y una de las firmas más emblemáticas de Mar del Plata, confirmó el inicio de un concurso preventivo.
De acuerdo a un correo interno enviado al personal, al que tuvo acceso exclusivo Ahora Mar del Plata, la firma comunicó que, “ante la situación económica que estamos atravesando”, decidió iniciar ese proceso con el objetivo de “ordenar la situación de la empresa y asegurar la continuidad de la actividad productiva”.
En ese mismo mensaje, además, sostuvo que continúa operando “con normalidad” y que mantiene “los procesos habituales“, una definición que contradice versiones sobre una paralización total o una suspensión generalizada de todo el personal, que difundieron otros medios.
Ante las consultas de los trabajadores a sus superiores sobre el futuro inmediato de la firma, desde la empresa explicaron que “el concurso preventivo es un proceso judicial que nos permite renegociar las deudas” y agregaron que, si bien la firma “está en crisis”, el objetivo del procedimiento es “continuar adelante”.
Sin embargo, según pudo saber este medio a partir de fuentes internas de la planta, tras la reincorporación del 1 de abril no se dispuso una nueva suspensión total, pero sí persisten recortes horarios en distintos sectores.
De acuerdo con esos testimonios, en buena parte de la planta baja, donde se concentra la mayor cantidad de personal, las trabajadoras se retiran al mediodía, lo que implica una reducción de tres horas por jornada. Además, hasta el momento del cobro existían dudas sobre si se liquidarían las horas efectivamente trabajadas o la jornada completa.
Siempre según estas fuentes, esa respuesta era transmitida de manera similar a distintos trabajadores por parte del área de personal.
La situación se da después de que, en noviembre pasado, la empresa dispusiera la suspensión de 175 operarios hasta el 30 de marzo, con pago del 78% de los salarios. Ese esquema concluyó y los empleados fueron reincorporados el 1 de abril, aunque el clima interno sigue atravesado por la incertidumbre.
El concurso preventivo es una herramienta judicial que permite a las empresas renegociar deudas con sus acreedores y evitar la quiebra mientras continúan operando bajo supervisión judicial. En el caso de Textilana, la novedad vuelve a poner en foco la crisis del sector y su impacto sobre el empleo industrial en Mar del Plata.