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El presidente de la Cámara de Comercio Argentino-China, Sergio Spadone, afirmó que la relación bilateral debe pensarse con una mirada estratégica y sostuvo que “hay que mirar a China como inversor y como destino”, al destacar el potencial de nuevas inversiones en sectores clave para la transición energética.
“China estaría dispuesto a invertir en Argentina”, señaló Spadone en una entrevista con el programa “Ahora Energía”, del streaming de Ahora Play, donde remarcó la necesidad de profundizar los vínculos económicos entre ambos países.
El dirigente empresarial indicó que el vínculo debe consolidarse “como socio estratégico” y recordó que, al asumir, el presidente Javier Milei planteó que la relación comercial con China estaría impulsada principalmente por el sector privado. “Los privados estamos haciendo negocios con China, que es lo que dijo Milei cuando asumió”, subrayó.
Spadone explicó que la visión sobre el gigante asiático está evolucionando y que hoy se reconoce su papel central en áreas como la minería. En particular, destacó la fuerte presencia de compañías chinas en el noroeste argentino (NOA), especialmente en proyectos vinculados al litio, insumo clave para la fabricación de baterías y el desarrollo de tecnologías limpias.
No obstante, sostuvo que el desafío es ampliar la agenda más allá del litio e incorporar al cobre como eje estratégico. “Tenemos que tener la inteligencia, la previsibilidad y la visión de largo plazo para ver con China de qué manera los acompañamos en algo que es irreversible”, afirmó.
El cobre, explicó, es un mineral fundamental para la electromovilidad y la transición energética global. Si bien existen anuncios y proyectos de envergadura en provincias como San Juan, aún no hay emprendimientos en producción con capital chino específicamente orientados a este recurso.
Desde el sector privado consideran que una mayor integración en las cadenas de valor del litio y el cobre permitirá fortalecer los lazos comerciales y atraer inversiones de largo plazo, en un contexto internacional marcado por la creciente demanda de minerales críticos. La expectativa, concluyó Spadone, es avanzar hacia una relación más profunda con China que no se limite únicamente a la producción de baterías, sino que abarque toda la cadena de valor minera y energética.