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El periodista económico Maxi Montenegro afirmó que el dólar continuará perdiendo valor frente a la inflación y que ese escenario refuerza al oro como activo de refugio, una tendencia que, según señaló, podría resultar favorable para la Argentina por el impacto positivo sobre las exportaciones de metales preciosos.

En “MMD”, el programa que conduce por el streaming de Ahora Play, Montenegro sostuvo que la depreciación del dólar frente al aumento sostenido de los precios es un proceso “inevitable” que no solo afecta a la moneda estadounidense, sino también al conjunto de las divisas internacionales. En ese contexto, estimó que el precio del oro podría subir hasta un 20 por ciento antes de fin de año.

De acuerdo con el análisis del periodista, un dólar más débil tiende a impulsar las cotizaciones internacionales del oro y la plata, lo que abre una oportunidad para la economía argentina. “No es un escenario malo para la Argentina”, sostuvo, al destacar el potencial beneficio para el sector exportador vinculado a los metales preciosos.

Montenegro remarcó además que, mientras los bonos del Tesoro de Estados Unidos ofrecen rendimientos cercanos al 4 por ciento, el atractivo del oro se ve reforzado por su potencial de apreciación en un contexto de pérdida del poder adquisitivo del dinero a nivel global.

En otro tramo de su análisis, el periodista se refirió al reciente superávit comercial registrado por la Argentina y advirtió que ese resultado estuvo acompañado por fuertes dificultades para el sector importador. “Hay superávit comercial porque bajaron las importaciones”, explicó, al señalar que muchos importadores debieron liquidar mercadería acumulada a precios bajos ante la desaceleración de las ventas.

Según detalló, en los últimos meses se produjo una sobreoferta de productos importados como consecuencia de decisiones de compra tomadas en un contexto de mayor optimismo. “Se importó todo y después no vendían”, resumió Montenegro, al indicar que esa situación obligó a rematar stock incluso por debajo del costo de importación, con pérdidas significativas para varias empresas.

El periodista señaló que la breve recuperación del consumo durante el primer semestre no logró sostenerse y dio paso a una marcada retracción del mercado, lo que dejó a numerosos importadores con grandes volúmenes de mercadería sin salida. Ese escenario, concluyó, expone la volatilidad y los desafíos que enfrenta el comercio exterior argentino en un contexto económico todavía incierto.