El economista Miguel Kiguel sostuvo que la Argentina necesitaría alrededor de 5.500 millones de dólares para afrontar los próximos vencimientos de deuda, en particular los correspondientes a julio de este año y enero de 2027, y consideró que esos compromisos podrían cubrirse con financiamiento internacional o, de manera transitoria, con reservas.
En declaraciones al programa “Cierre de Mercados” de Ahora Play, Kiguel explicó que “con unos cinco mil, cinco mil quinientos millones te alcanzaría para poder cubrir todos los vencimientos”, en referencia a los pagos previstos para el 9 de julio y el 9 de enero, que incluyen bonos Bonares y Globales reestructurados en 2020.
Según detalló, esos compromisos suman entre 4.200 y 4.300 millones de dólares, por lo que el objetivo oficial sería garantizar los pagos en el período que se extiende hasta julio del próximo año, en la antesala del calendario electoral.
El economista señaló que, en caso de que los desembolsos de organismos internacionales se demoren, el Gobierno podría recurrir a las reservas del Banco Central para cumplir con los pagos inmediatos y luego recomponerlas cuando ingresen los fondos externos.
“Si esa plata entra un poquito más tarde, lo que puede hacer el Gobierno es pagar con reservas. Y después, cuando llegue el desembolso del Banco Mundial, aumentan las reservas o recuperan la plata”, indicó.
En ese sentido, consideró que el escenario más conveniente sería que los recursos lleguen antes del 9 de julio, para evitar tensiones financieras y sostener la estabilidad en el mercado.
Miguel Kiguel: “Caputo va a tratar de cubrir los vencimientos de deuda”
El economista Miguel Kiguel sostuvo que la Argentina necesitaría alrededor de 5.500 millones de dólares para afrontar los próximos vencimientos de deuda, en particular los correspondientes a julio de este año y enero de 2027, y consideró que esos compromisos podrían cubrirse con financiamiento internacional o, de manera transitoria, con reservas. En declaraciones al programa “Cierre de Mercados” de Ahora Play, Kiguel explicó que “con unos cinco mil, cinco mil quinientos millones te alcanzaría para poder cubrir todos los vencimientos”, en referencia a los pagos previstos para el 9 de julio y el 9 de enero, que incluyen bonos Bonares y Globales reestructurados en 2020. Según detalló, esos compromisos suman entre 4.200 y 4.300 millones de dólares, por lo que el objetivo oficial sería garantizar los pagos en el período que se extiende hasta julio del próximo año, en la antesala del calendario electoral. El economista señaló que, en caso de que los desembolsos de organismos internacionales se demoren, el Gobierno podría recurrir a las reservas del Banco Central para cumplir con los pagos inmediatos y luego recomponerlas cuando ingresen los fondos externos. “Si esa plata entra un poquito más tarde, lo que puede hacer el Gobierno es pagar con reservas. Y después, cuando llegue el desembolso del Banco Mundial, aumentan las reservas o recuperan la plata”, indicó. En ese sentido, consideró que el escenario más conveniente sería que los recursos lleguen antes del 9 de julio, para evitar tensiones financieras y sostener la estabilidad en el mercado.