allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share"
referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin"
De un emprendimiento familiar a convertirse en una de las marcas gastronómicas más emblemáticas del país, Manolo construyó a lo largo de décadas la historia de los churros más famosos de la Argentina. El grupo emplea hoy a unas 250 personas entre todas sus empresas y busca sostener su crecimiento en un contexto económico desafiante.
Instalado a comienzos de los años 80, Manolo se transformó rápidamente en un clásico de Mar del Plata para los turistas. Con el paso del tiempo, el restaurante fue sumando sucursales en la ciudad balnearia y expandiéndose a lo largo del continente. Las filas interminables en sus locales, especialmente durante la temporada de verano, se convirtieron en una postal habitual del consumo turístico.
Al frente de la compañía está Avedis Haig Sahakian, CEO de Manolo, quien en una entrevista con “Serrucho Económico”, el streaming de Ahora Play, repasó la evolución de la firma, su estructura actual y los desafíos que enfrenta el sector. “Queremos seguir creciendo. Estamos en un proceso de reordenamiento, porque detenerse o estancarse no es una opción”, aseguró.
En ese marco, Sahakian se refirió al desempeño de la temporada de verano en Mar del Plata, plaza histórica para la marca, y reconoció una baja en la actividad. “Es una temporada bastante atípica. Todo Mar del Plata, y nosotros también, estamos promediando una caída del 15% en la facturación”, afirmó al comparar enero con el mismo mes de la temporada pasada.
El empresario explicó que el análisis se realiza de manera diaria, contrastando jornadas similares. “Medimos día a día, comparando jornadas equivalentes. Así lo están analizando casi todas las empresas”, señaló, al describir una retracción general del consumo.
Sahakian remarcó que el impacto se siente con fuerza en su público principal. “La clase media representa el 80% de nuestros clientes”, indicó, y advirtió que ese segmento es el más afectado por la pérdida de poder adquisitivo.
En un análisis más amplio, el CEO de Manolo cuestionó las dificultades estructurales para producir y competir en la Argentina. “Venimos de años de desmanejo en todos los sectores. No puede ser que el país esté sostenido por muy pocas empresas. Competir es muy difícil y para muchos iniciar un emprendimiento es un riesgo enorme”, sostuvo.
Además, comparó la situación local con la de otros países. “Estamos en tiempos turbulentos. Estados como China subsidian todo y otros, como el nuestro, no pueden subsidiar nada más porque se rompieron todas las cajas”, expresó.
Por último, se refirió a la presión impositiva y al rol de los distintos niveles del Estado. “Vemos que el gobierno nacional está tratando de bajar impuestos, pero en la Provincia y en la Municipalidad van por el camino contrario, y eso es una de las cosas que más afecta”, se quejó.