El sociólogo y profesor emérito de la Universidad Di Tella, Juan Carlos Torre, sostuvo que “llegamos a un punto de quiebre” en la dinámica política y económica del país, y advirtió que la estabilidad macroeconómica por sí sola no garantiza el éxito de un gobierno.
En una entrevista con el periodista Maxi Montenegro en el streaming de Ahora Play, el analista afirmó que “no basta con tener una economía que funcione” y remarcó la centralidad del conflicto político en la gestión.
Durante el diálogo, Torre explicó que “el síntoma recurrente hoy es que Argentina está recuperando sus reflejos de demanda y cuando eso pasa hay que ajustar el cinturón de la gestión”, aludiendo a que, tras un período de shock económico, comienzan a reactivarse las presiones sociales y políticas. “El cuerpo económico empieza a recuperar sus reflejos cuando pasa el shock”, agregó, en referencia a las tensiones que emergen una vez estabilizadas algunas variables.
En ese marco, el sociólogo repasó antecedentes históricos y señaló que una economía ordenada no necesariamente evita crisis políticas. Recordó los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem, y destacó que, si bien durante la convertibilidad se logró estabilizar la inflación, luego surgieron problemas vinculados al desempleo, el desgaste del modelo y diversos conflictos políticos.
“El que logra encauzar esta economía se le perdona cualquier cosa”, afirmó Torre, aunque advirtió que esa tolerancia social tiene límites. En ese sentido, consideró que la derrota política de Menem fue en parte “autoinfligida”, pese a un contexto económico relativamente estable, y subrayó que “te pueden ir malas cosas con una economía más o menos buena”.
Finalmente, el especialista planteó que el principal desafío de la dirigencia es gestionar el conflicto político en un país con demandas complejas y cambiantes. Según indicó, el gobierno enfrenta dificultades para interpretar ese escenario, donde las tensiones sociales y políticas exceden el plano estrictamente económico.
“Llegamos a un punto de quiebre”: la mirada de un profesor emérito de la Universidad Di Tella
El sociólogo y profesor emérito de la Universidad Di Tella, Juan Carlos Torre, sostuvo que “llegamos a un punto de quiebre” en la dinámica política y económica del país, y advirtió que la estabilidad macroeconómica por sí sola no garantiza el éxito de un gobierno. En una entrevista con el periodista Maxi Montenegro en el streaming de Ahora Play, el analista afirmó que “no basta con tener una economía que funcione” y remarcó la centralidad del conflicto político en la gestión. Durante el diálogo, Torre explicó que “el síntoma recurrente hoy es que Argentina está recuperando sus reflejos de demanda y cuando eso pasa hay que ajustar el cinturón de la gestión”, aludiendo a que, tras un período de shock económico, comienzan a reactivarse las presiones sociales y políticas. “El cuerpo económico empieza a recuperar sus reflejos cuando pasa el shock”, agregó, en referencia a las tensiones que emergen una vez estabilizadas algunas variables. En ese marco, el sociólogo repasó antecedentes históricos y señaló que una economía ordenada no necesariamente evita crisis políticas. Recordó los gobiernos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem, y destacó que, si bien durante la convertibilidad se logró estabilizar la inflación, luego surgieron problemas vinculados al desempleo, el desgaste del modelo y diversos conflictos políticos. “El que logra encauzar esta economía se le perdona cualquier cosa”, afirmó Torre, aunque advirtió que esa tolerancia social tiene límites. En ese sentido, consideró que la derrota política de Menem fue en parte “autoinfligida”, pese a un contexto económico relativamente estable, y subrayó que “te pueden ir malas cosas con una economía más o menos buena”. Finalmente, el especialista planteó que el principal desafío de la dirigencia es gestionar el conflicto político en un país con demandas complejas y cambiantes. Según indicó, el gobierno enfrenta dificultades para interpretar ese escenario, donde las tensiones sociales y políticas exceden el plano estrictamente económico.