El economista Matías Battista afirmó que, en el actual contexto económico, muchas empresas priorizan la actividad y las ventas por sobre una baja inmediata de la inflación, al advertir que “el peor impuesto que pueden pagar es no vender”.

Durante su participación en el ciclo “Serrucho Económico”, emitido por la plataforma Ahora Play, Battista señaló que existe una percepción extendida en el sector privado sobre la necesidad de mayor circulación de dinero para sostener el nivel de actividad.

“Las empresas prefieren más inflación, pero que haya más plata en la calle”, sostuvo, y agregó: “Todos dicen ‘me encantaría que la inflación sea cero, pero que no sea a costa de que yo no venda’”.

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El economista explicó que, en sus intercambios con distintos actores, incluidos productores agropecuarios, detectó una preocupación común por la caída en las ventas. “De todas las empresas con las que hablo, incluso con un productor agropecuario muy grande con el que me reuní la semana pasada, todos están aceptando más inflación si eso implica sostener la demanda”, detalló.

En ese sentido, remarcó que para las pequeñas y medianas empresas el principal desafío es mantener el flujo de ingresos. “El 5 tienen que pagar los sueldos, y del 5 al 5 del mes siguiente arranca una carrera para volver a pagarlos. Esa es una carrera muy compleja para las pymes”, describió.

Battista subrayó que, si bien la inflación genera distorsiones —como dificultades para reponer stock—, las empresas consideran que esos problemas pueden administrarse en un contexto de ventas activas. “Las pymes saben que vendiendo acomodan los problemas”, afirmó.

El diagnóstico refleja la tensión entre la necesidad de estabilización macroeconómica y la urgencia de sostener la actividad en el corto plazo, en un escenario donde el consumo y la liquidez aparecen como variables clave para la supervivencia empresarial.