El economista brasileño Edmar Bacha, uno de los artífices del Plan Real que logró estabilizar la economía de Brasil en los años 90, afirmó que el gobierno de Javier Milei “ha tenido éxito con la baja de la inflación”, aunque advirtió que el principal desafío será consolidar ese proceso en el tiempo.
“El arte ahora es crear mecanismos de confianza para que los agentes económicos miren hacia adelante y no sólo compensen la inflación pasada”, sostuvo Bacha en una entrevista con el periodista Maxi Montenegro por Ahora Play.
En ese sentido, el economista manifestó expectativas positivas respecto de las reformas impulsadas por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. “Tengo mucha esperanza en sus reformas que, junto con una política monetaria, fiscal y cambiaria sensata, puedan crear un mecanismo para que el mercado funcione mejor y se incorpore progresivamente la idea de que la inflación no vuelve más”, afirmó.
Durante el análisis, Bacha comparó el proceso de estabilización argentino con el implementado en Brasil en la década de 1990, y señaló diferencias clave en el contexto macroeconómico e institucional. Según explicó, mientras Brasil contaba en ese momento con estabilidad política y reservas internacionales fortalecidas tras el acuerdo Brady, la Argentina enfrenta actualmente un escenario más complejo en términos sociales, políticos y económicos.
El especialista indicó que el programa económico argentino se apoya en un fuerte ajuste fiscal y monetario acompañado por una devaluación significativa, lo que permitió reducir la inflación anual desde niveles cercanos al 200% hasta alrededor del 30%, resultado que consideró un “éxito inicial”.
Sin embargo, advirtió que “el problema es cómo va a mantener esa situación”, en referencia a la necesidad de sostener la desaceleración inflacionaria sin afectar la actividad económica ni el empleo.
Además, Bacha destacó diferencias en materia de indexación salarial entre ambos países: mientras en Brasil existía un esquema regulado por ley vinculado a la inflación anual, en la Argentina predomina un sistema basado en acuerdos entre empresas y trabajadores.
Finalmente, subrayó que la continuidad del proceso dependerá no sólo del equilibrio fiscal, sino también de la credibilidad política y la capacidad de sostener reglas de juego estables frente a eventuales cambios de gobierno.