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El periodista Maxi Montenegro afirmó que la estrategia económica del Gobierno para los próximos meses se centra en la acumulación de reservas por parte del Banco Central y en la reducción del riesgo país, en un contexto condicionado por el escenario internacional.

Durante su editorial en “MMD”, del streaming de Ahora Play, Montenegro planteó que “la gran apuesta” oficial pasa por sostener compras de divisas y ordenar los vencimientos de deuda. “El Banco Central tiene que comprar reservas. Está con una idea de tasas de interés reales negativas y ver cómo despeja el escenario de los vencimientos de deuda”, señaló.

En ese sentido, indicó que el Gobierno evalúa distintas alternativas para afrontar compromisos, como la colocación de deuda en el mercado local o la captación de dólares de ahorristas. “Hay que ver si lo va a poder lograr pasando la gorra o emitiendo bonos entre los propios argentinos que tienen los dólares en el colchón o en las cajas de seguridad”, explicó.

El análisis también puso el foco en la evolución del riesgo país, una variable clave para consolidar la recuperación económica. “La gran apuesta es si baja el riesgo país, pero no contribuye el escenario internacional”, advirtió Montenegro.

Según el periodista, el Ejecutivo podría intentar recrear parte del esquema que impulsó la actividad en 2024, basado en compras de dólares por parte del Banco Central, acumulación de reservas, una fuerte monetización y expansión del crédito. “El Gobierno puede llegar a recrear parte de la recuperación económica”, sostuvo.

En cuanto al programa acordado con el Fondo Monetario Internacional, Montenegro recordó que el plan contemplaba que las compras de dólares no fueran esterilizadas, es decir, que se tradujeran en un aumento de la liquidez. “El acuerdo con el FMI dice que el plan es comprar dólares sin esterilizar”, remarcó.

Sin embargo, explicó que en la práctica eso no ocurrió: pese a las adquisiciones de divisas, la cantidad de dinero en circulación no aumentó en términos reales. Entre los factores que explican esta dinámica mencionó el uso de pesos por parte del Tesoro para comprar dólares destinados al pago de deuda y las licitaciones que permitieron absorber liquidez del mercado.

Además, señaló que el Banco Central mantuvo durante gran parte del período una política monetaria contractiva, en un contexto de alta incertidumbre inflacionaria. El reciente cambio de estrategia, agregó, responde a una mayor oferta de divisas, impulsada principalmente por el ingreso de dólares del sector agroexportador tras la cosecha gruesa.

“Lo que gradúa el pulso del mercado son las compras del Banco Central”, concluyó Montenegro, al subrayar el rol central de la autoridad monetaria en la dinámica económica de los próximos meses.