allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share"
referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin"
El economista Emiliano Anselmi afirmó que uno de los principales desafíos del programa económico es lograr que las compras de divisas del Banco Central se traduzcan en una acumulación real de reservas internacionales, algo que, según sostuvo, solo será posible si el Tesoro deja de recurrir a esas divisas para financiar pagos de deuda.
“La clave es que la compra de reservas del Banco Central se transforme en acumulación”, señaló Anselmi durante una entrevista con el programa “MMD”, el streaming de Ahora Play.
En ese sentido, explicó que actualmente gran parte de los dólares que adquiere la autoridad monetaria terminan siendo utilizados por el Tesoro para cumplir con compromisos financieros, lo que impide que las reservas crezcan de manera sostenida.
“La única manera de que eso pase es que el Tesoro deje de comprarle dólares al Banco Central y acceda al mercado internacional”, sostuvo.
Según el analista, el Gobierno busca fortalecer las reservas internacionales evitando recurrir directamente al Banco Central y apostando a financiarse en el mercado local mediante la colocación de instrumentos de deuda.
De acuerdo con fuentes oficiales citadas durante el análisis, esta estrategia viene funcionando de manera parcial a través de instrumentos como el bono AU27, aunque persisten dudas sobre su capacidad para sostenerse en el tiempo.
La principal incógnita, explicó Anselmi, es si el mercado local podrá aportar los fondos necesarios para cubrir los vencimientos de deuda previstos para este año y los compromisos que se acumulan hacia el próximo.
En ese marco, señaló que el stock de depósitos disponibles ronda los 38.000 millones de dólares, por lo que para cubrir los compromisos previstos cerca de la mitad de esos recursos debería canalizarse hacia títulos públicos, algo que muchos analistas consideran poco probable.
Ante ese escenario, Anselmi planteó que una de las alternativas sería recuperar el acceso al financiamiento voluntario en los mercados internacionales.
El economista también puso en duda si la falta de emisiones externas responde a una imposibilidad real de acceso o a una decisión política vinculada con las tasas de interés exigidas por los inversores.