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El economista Lorenzo Sigaut Gravina afirmó que la Argentina atraviesa un escenario de menor atraso cambiario pero mayor presión tributaria, y advirtió sobre el creciente peso de China en el comercio global, al ser consultado sobre las similitudes y diferencias entre la coyuntura actual y la década de 1990. “Tenemos menos atraso cambiario, más presión tributaria y China está jugando un rol. Si no te protegés activamente, estás a contramano del mundo”, señaló.

Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el ciclo “Serrucho Económico”, del streaming de Ahora Play, donde el analista abordó el debate sobre apertura comercial y competitividad.

Durante la conversación, Sigaut Gravina sostuvo que “las familias son un sector no ganador en el modelo de Milei”, al considerar que el actual esquema económico configura un mapa con ganadores y perdedores, en un contexto de reacomodamiento de precios relativos y reformas estructurales.

El economista puso el foco en el fuerte incremento de las importaciones provenientes de China en los últimos años, especialmente en el sector de neumáticos. Según precisó, la participación de productos chinos en ese rubro pasó del 39% a más del 60% en apenas dos años, lo que —a su entender— evidencia una mayor dependencia del mercado asiático y una presión creciente sobre la industria local.

En ese marco, destacó que el contexto internacional difiere del de los años noventa, ya que actualmente las principales economías aplican medidas para resguardar sus sectores productivos. Mencionó que países como Brasil, India, Estados Unidos, la Unión Europea y México adoptaron herramientas de defensa comercial frente al avance chino. “Hoy ni siquiera te diría que ser proteccionista es protegerse de China, porque como todos se protegen…”, explicó.

Para Sigaut Gravina, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre apertura e instrumentos de defensa comercial. Advirtió que una liberalización plena, sin políticas similares a las que implementan otras naciones, podría generar costos sociales y productivos elevados.

Además, subrayó la necesidad de reducir la presión tributaria y avanzar en reformas laborales que mejoren la competitividad sistémica. “Si no corregís los problemas estructurales y además te abrís en un mundo que se está cerrando, el riesgo es quedar desalineado”, concluyó.