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El periodista Maxi Montenegro analizó el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, anunciado por el Gobierno nacional, y sostuvo que el principal ganador será el sector de la carne, al tiempo que advirtió sobre actividades que podrían verse afectadas por una mayor apertura y nuevas reglas comerciales.
Durante su programa en el streaming de Ahora Play, Montenegro señaló que el entendimiento se alcanzó tras una semana de fuerte volatilidad financiera internacional. “Venimos con cisnes negros toda la semana”, afirmó, al describir un escenario global inestable que comenzó a mostrar señales de recuperación en los mercados.
El acuerdo fue formalizado en Washington e incluye sectores considerados estratégicos. Entre ellos, se destaca la carne vacuna, con una cuota anual de 100.000 toneladas para exportar al mercado estadounidense, lo que representa cerca del 7% del total de las exportaciones argentinas. “Carne es el más importante de todos”, subrayó Montenegro.
El pacto también contempla beneficios para economías regionales, como vinos, pollos, lácteos y papas procesadas, además de un capítulo relevante para minerales críticos, como litio y cobre, que podría facilitar inversiones y un acceso preferencial al mercado norteamericano.
No obstante, el periodista advirtió que el acuerdo también genera sectores bajo amenaza. Entre los puntos sensibles mencionó un mayor rigor en las patentes farmacéuticas, que podría limitar la producción de genéricos locales; la importación directa de equipamiento médico, con impacto sobre proveedores nacionales; y un cupo limitado para automóviles sin arancel, que favorecería a terminales internacionales pero genera preocupación en el sector autopartista.
Además, se ratifica la posibilidad de ingreso de maquinaria usada o reacondicionada, un aspecto que despierta reparos en la industria local por su efecto sobre la competencia y el empleo.
Montenegro consideró que el impacto comercial directo del acuerdo será moderado y que “no va a mover el amperímetro” en el corto plazo. Sin embargo, remarcó su relevancia en términos de inversiones estratégicas y advirtió sobre los riesgos macroeconómicos. “Hay que mirar con cuidado el riesgo de crear argendólares”, sostuvo, en referencia a posibles distorsiones financieras derivadas del nuevo esquema