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El economista Federico Zerba afirmó que el principal desafío que enfrenta el Gobierno es reactivar el consumo en un contexto de estrangulamiento financiero de las familias y cambios estructurales en el aparato productivo, que impactan en la rotación laboral y en la estabilidad del empleo.
Durante su participación en el ciclo “Serrucho Económico”, del streaming Ahora Play, Zerba sostuvo que la recuperación registrada en el primer semestre del año pasado estuvo impulsada en gran medida por el crédito, pero advirtió que ese motor “ya no está disponible” debido al deterioro de la situación financiera de los hogares.
Según explicó, actualmente más del 10% de la deuda familiar en el sistema financiero se encuentra en mora, lo que genera un “estrangulamiento” que limita la posibilidad de tomar nuevos préstamos. “Las familias no pueden pedir más crédito. Ese driver para el consumo ya no lo tenemos. Hasta que no se solucione o las tasas no den un respiro, va a seguir perjudicando la actividad”, señaló.
En ese marco, consideró que una eventual baja de tasas podría contribuir a que la economía recupere dinamismo. “Bajar la tasa para que repunte la economía” aparece, a su entender, como uno de los ejes centrales para recomponer el nivel de gasto y aliviar la carga financiera de los hogares.
Zerba también advirtió sobre un cambio estructural en la economía, donde algunos sectores dejan de ser competitivos mientras otros crecen pero con menor demanda de mano de obra, lo que incrementa la rotación laboral. No obstante, indicó que hasta el tercer trimestre no se registró un aumento significativo del desempleo, fenómeno que vinculó al crecimiento del sector servicios y a nuevas modalidades laborales asociadas a aplicaciones digitales.
Finalmente, el economista planteó que “la política del Gobierno es no tener política industrial”, y remarcó que el gran desafío hacia adelante será articular herramientas que permitan sostener el empleo y recomponer el consumo sin profundizar los desequilibrios financieros.