La intervención del Ministerio de Capital Humano desde la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social avanzó con la conciliación obligatoria y así suspendió la medida de fuerza que habían anunciado directivos de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), lo que amenazaba con demoras y posibles cancelaciones de vuelos desde este miércoles y durante todo el fin de semana largo.
La resolución de la cartera laboral tiene una vigencia de 15 días , período durante el cual “las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al inicio del conflicto, conforme lo establece la normativa vigente”.
“El Ministerio reafirma su compromiso con el diálogo social como herramienta fundamental para la resolución de conflictos y convoca a las partes a mantener la mejor predisposición para alcanzar acuerdos que resguarden el interés general y la paz social”, concluye el comunicado.
El gremio buscaba profundizar su plan de lucha con el objetivo de alcanzar un acuerdo en la negociación salarial con el Gobierno, situación que mantiene el estado en alerta y movilización a los empleados del organismo.
Las acciones se habían anunciado a partir de mañana miércoles 18, hasta el martes 24 de marzo inclusive, justamente durante el próximo fin de semana largo, lo que afectará la actividad turística.
El coordinador nacional de ATE-ANAC, Marcelo Belelli, advirtió que las protestas son “medidas legítimas de acción gremial, que respetan la imposición de esencialidad que se aplica en el sector aéreo establecida por la reforma laboral”.
Habían fundamentado este recursos por la “falta de propuestas ante la quita de salario que sufrimos en los meses de enero y febrero, dado que no se han pagado los acuerdos que tuvimos con la Secretaría de Transporte anterior”.
Señaló que “no hubo” respuesta a los reclamos por parte de las autoridades, aunque recalcó que “siempre” manifestaron su postura “abierta al diálogo”, aunque aclaró que “hasta el momento no hemos sido convocados”.
Con la entrada en vigencia de la nueva normativa dispuesta por la ANAC, estas tareas operativas fueron transferidas directamente a los explotadores de los aeropuertos, alineando al sistema argentino con las recomendaciones internacionales de la Organización de Aviación Civil Internacional.
Bajo este nuevo esquema, la función de los trabajadores de ATE/ANAC se vio reducida o, mejor dicho, reenfocada hacia la supervisión, fiscalización y control normativo, dejando la ejecución diaria de la plataforma en manos de los administradores aeroportuarios.
Este desplazamiento de funciones generó una asimetría en la capacidad de daño que el gremio puede ejercer sobre el flujo de vuelos, ya que muchas de las tareas que antes podían paralizar un aeropuerto hoy son llevadas a cabo por personal que no se encuentra bajo su órbita de representación.
No obstante, existe un eslabón crítico que aún permanece bajo el control de los trabajadores representados por la organización sindical: el manejo y operación de las unidades de autobomba.