El consultor internacional y especialista en energía Roberto Brandt advirtió que, tras más de 70 días de conflicto en Medio Oriente, los efectos sobre la crisis energética global persistirán en el tiempo, aun cuando se normalice el tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz.
“Parece muy difícil que volvamos a los bajos precios del principio del año”, afirmó Brandt en una entrevista con “Ahora Energía”, el streaming de Ahora Play, al analizar el impacto del conflicto sobre los mercados energéticos internacionales.
Según el especialista, incluso ante una eventual resolución de las tensiones y la reanudación plena de la circulación en esa vía clave para el comercio mundial de petróleo, las consecuencias no se disiparán rápidamente. En ese sentido, anticipó una desaceleración gradual de los problemas energéticos, aunque con efectos prolongados en el abastecimiento y en los precios.
Brandt consideró poco probable que los valores de la energía retornen a los niveles previos en el corto plazo y estimó que la incertidumbre seguirá condicionando tanto a los mercados como a las decisiones de inversión.
Además, advirtió sobre el impacto más amplio en la economía global. La disrupción de las cadenas de valor, explicó, podría traducirse en un menor crecimiento mundial y presiones adicionales sobre variables como la inflación y las tasas de interés.
“Todavía no podemos evaluar del todo el alcance de esto; hoy estamos en un impasse y en un limbo que puede dispararse para distintos lados”, sostuvo.
Por último, remarcó que, aun si el conflicto finalizara en el corto plazo y se restableciera completamente el flujo por el Estrecho de Ormuz, los efectos podrían extenderse durante meses o incluso años, tanto en el plano energético como en otros sectores de la economía global.
El costo de la guerra: advierten sobre la crisis energética y un cambio de escenario en los precios globales
El consultor internacional y especialista en energía Roberto Brandt advirtió que, tras más de 70 días de conflicto en Medio Oriente, los efectos sobre la crisis energética global persistirán en el tiempo, aun cuando se normalice el tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz. “Parece muy difícil que volvamos a los bajos precios del principio del año”, afirmó Brandt en una entrevista con “Ahora Energía”, el streaming de Ahora Play, al analizar el impacto del conflicto sobre los mercados energéticos internacionales. Según el especialista, incluso ante una eventual resolución de las tensiones y la reanudación plena de la circulación en esa vía clave para el comercio mundial de petróleo, las consecuencias no se disiparán rápidamente. En ese sentido, anticipó una desaceleración gradual de los problemas energéticos, aunque con efectos prolongados en el abastecimiento y en los precios. Brandt consideró poco probable que los valores de la energía retornen a los niveles previos en el corto plazo y estimó que la incertidumbre seguirá condicionando tanto a los mercados como a las decisiones de inversión. Además, advirtió sobre el impacto más amplio en la economía global. La disrupción de las cadenas de valor, explicó, podría traducirse en un menor crecimiento mundial y presiones adicionales sobre variables como la inflación y las tasas de interés. “Todavía no podemos evaluar del todo el alcance de esto; hoy estamos en un impasse y en un limbo que puede dispararse para distintos lados”, sostuvo. Por último, remarcó que, aun si el conflicto finalizara en el corto plazo y se restableciera completamente el flujo por el Estrecho de Ormuz, los efectos podrían extenderse durante meses o incluso años, tanto en el plano energético como en otros sectores de la economía global.