allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share"
referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin"
El economista Gustavo Neffa afirmó que “la clave es refinanciar la deuda” y advirtió sobre la fragilidad de las reservas internacionales de la Argentina, en un contexto de alto endeudamiento y persistente inflación.
Durante una entrevista en el programa “Serrucho Económico”, del streaming Ahora Play, Neffa sostuvo que para lograr ese objetivo “hace falta que te presten” y señaló que el ministro de Economía, Luis Caputo, “tuvo que salir a pasar la gorra en los bancos en Wall Street y Londres”. En ese marco, remarcó que la Argentina necesita reducir el riesgo país para recuperar el acceso al financiamiento internacional.
El analista también fue crítico respecto de la situación del Banco Central, al asegurar que “lo dejaron pelado”, en referencia al bajo nivel de reservas disponibles.
Según detalló, las reservas brutas representan apenas el 6,4% del Producto Bruto Interno (PBI), un nivel considerablemente inferior al de otros países de la región como Brasil (16%) y Paraguay y Uruguay (21%). En ese sentido, planteó que la Argentina debería alcanzar al menos un piso del 8% y aspirar a un 10%, lo que implicaría acumular entre 44.500 millones y 100.000 millones de dólares. No obstante, consideró poco probable que ese objetivo pueda lograrse en los próximos cinco años.
Neffa explicó que una parte significativa de las reservas está compuesta por instrumentos financieros como swaps con China, encajes bancarios y títulos como los BOPREAL, lo que reduce las reservas netas a unos 2.500 millones de dólares disponibles.
En este contexto, el economista advirtió que el ministro Caputo “tiene un desafío muy grande” para estabilizar la economía y recomponer la confianza de los mercados, en un escenario marcado por restricciones externas y dificultades para acumular divisas.
Pese al diagnóstico crítico, Neffa destacó que el país logró evitar un escenario extremo. “Gracias a Dios no llegamos a una hiperinflación”, concluyó.