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El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, advirtió que el sector atraviesa una fuerte crisis con una caída cercana al 25% en la actividad y la pérdida de unos 120.000 puestos de trabajo, como consecuencia de la paralización de la obra pública y la falta de inversión en infraestructura.
“El Gobierno dijo que formamos parte del ajuste fiscal. No hay inversión y las obras están paralizadas”, afirmó Weiss en una entrevista con el programa “MMD”, el streaming de Ahora Play conducido por el periodista económico Maxi Montenegro.
Según explicó el dirigente empresario, el freno en la inversión estatal impactó de manera directa en el nivel de actividad del sector, que depende en gran medida de los proyectos de infraestructura financiados por el Estado nacional, las provincias y los municipios.
En ese contexto, indicó que actualmente prácticamente no hay nuevas licitaciones de obras públicas y que gran parte de los proyectos que estaban en marcha quedaron detenidos o avanzan con serias dificultades, lo que repercute tanto en las empresas constructoras como en miles de trabajadores del rubro.
La caída de la actividad se da en paralelo con un aumento significativo de los costos de construcción medidos en dólares, lo que también afecta al mercado inmobiliario. De acuerdo con Weiss, el costo del metro cuadrado construido para viviendas unifamiliares o departamentos se ubica actualmente entre los 1.500 y 1.600 dólares, sin incluir el valor del terreno.
Si bien la mayoría de los insumos utilizados en la construcción son de producción local y siguen la dinámica de la inflación, el encarecimiento en dólares generó una situación particular en el mercado.
“Hoy el producto terminado es más barato que meterse en un pozo”, sostuvo Weiss, al señalar que en muchos casos resulta más conveniente comprar una vivienda ya construida que invertir en desarrollos inmobiliarios desde cero.
Para el sector, esta situación genera un escenario de fuerte incertidumbre tanto para los inversores como para los potenciales compradores de viviendas, ya que los valores actuales de construcción no encuentran una convalidación clara en el mercado.