El exviceministro de Energía Juan José Aranguren aseguró que el país podría alcanzar en el corto plazo un fuerte crecimiento en sus exportaciones de petróleo y afirmó que “en un año vamos a exportar un millón de barriles por día”, impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta.

Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el ciclo “Ahora Energía”, del streaming Ahora Play, donde el ex funcionario analizó el potencial energético y las perspectivas de crecimiento del sector.

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Aranguren sostuvo que el cambio de enfoque en la política hidrocarburífera fue determinante para este escenario. “Fue central cambiar el objetivo, que antes era el autoabastecimiento del mercado interno. Ahora se apunta a producir para el mundo y maximizar la renta”, afirmó, y consideró que el actual Gobierno “generó condiciones para tener una Argentina normal y monetizar los recursos naturales”.

En ese marco, explicó que la producción de hidrocarburos depende en gran medida de Vaca Muerta, que actualmente representa cerca del 70% del total nacional. Según señaló, sin ese aporte el país debería importar grandes volúmenes de energía, con impacto negativo en la balanza comercial.

El exviceministro indicó que en la actualidad se exportan alrededor de 300.000 barriles diarios de petróleo y estimó que esa cifra podría alcanzar los 500.000 hacia fin de año, con la proyección de llegar al millón de barriles diarios en el plazo de un año adicional.

En relación al gas natural, Aranguren advirtió que el desarrollo será más gradual, aunque destacó el potencial del gas natural licuado (GNL) como fuente de divisas. “En gas natural demoraremos un poco, pero podemos diversificar la matriz energética y generar los dólares que se necesitan”, afirmó.

Ademas, subrayó que el principal desafío para consolidar este crecimiento es el desarrollo de infraestructura que permita ampliar la capacidad de transporte y exportación tanto de petróleo como de gas.

Finalmente, consideró que el contexto internacional y la creciente demanda energética abren una oportunidad estratégica para posicionar al país como proveedor global. “Tener esa oportunidad nos va a permitir diversificar la matriz energética global y recoger para Argentina ese papelito verde tan demandado”, concluyó.