El economista Federico Filippini analizó los desafíos de la política monetaria en la Argentina y sostuvo que el programa económico enfrenta una exigencia poco habitual: bajar la inflación y, al mismo tiempo, acumular reservas internacionales.
“Al programa le exigimos bajar la inflación y acumular reservas”, afirmó Filippini en una entrevista con el ciclo “Serrucho Económico”, que se emite por el streaming Ahora Play.
En ese marco, el especialista remarcó que la combinación de objetivos representa una dificultad adicional respecto de otros procesos de estabilización. “Acá nosotros tenemos esa dificultad adicional: además de apuntalar la desinflación, hay que comprar reservas”, explicó.
Filippini comparó la situación local con experiencias de otros países de la región que atravesaron escenarios de inestabilidad, como Uruguay o Perú, donde —según indicó— lo habitual fue fijar el tipo de cambio como ancla, sin la exigencia simultánea de acumular divisas.
El economista señaló que uno de los factores clave para facilitar ese proceso sería una mayor demanda de pesos en la economía. “Gran parte de la emisión endógena que uno genera cuando compra reservas, la podría absorber esa demanda adicional de pesos”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que la falta de confianza en la moneda local limita la capacidad del Banco Central para estabilizar los precios y fortalecer sus reservas.
Por otra parte, Filippini subrayó la necesidad de atender variables vinculadas al nivel de actividad y al financiamiento. “Hay que resolver la actividad y el crédito”, planteó.
Finalmente, consideró que el Gobierno debe reforzar la credibilidad del esquema económico vigente. “Debe dar una señal clara de que este modelo se puede sostener”, concluyó.