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El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, afirmó que en el último tiempo “se achicó la brecha de la pobreza extrema” en el país y destacó que este fenómeno ocurre “sin una explosión social”, aunque advirtió que aún no se observa una solución definitiva a la pobreza estructural.

En una entrevista con el programa “MMD”, el streaming de Ahora Play conducido por el periodista Maxi Montenegro, el especialista explicó que la desaceleración de la inflación comenzó a generar cierto alivio entre los sectores más vulnerables, especialmente en quienes dependen de actividades informales para subsistir.

Según Salvia, la baja en los índices inflacionarios redujo el estrés económico para cerca de un 30% de la población que se mueve en la informalidad, lo que les permite manejar mejor su presupuesto y elegir con mayor previsibilidad los alimentos que compran.

“El descenso de la inflación les da más capacidad para seleccionar alimentos y administrar los gastos cotidianos”, sostuvo, aunque aclaró que ese alivio no implica que estos sectores hayan salido de la pobreza.

El sociólogo comparó la situación actual con los años 2022 y 2023, cuando existía una mayor circulación de dinero en la economía impulsada por políticas expansivas —a las que se refirió como el “Plan Platita” de Sergio Massa—, que, según explicó, beneficiaban principalmente a los sectores medios.

En cambio, señaló que actualmente se observa un fenómeno distinto: dentro del tercio inferior de ingresos, la pobreza extrema se redujo y comenzó a acercarse a los niveles generales de pobreza. No obstante, advirtió que estas familias siguen registrando consumos insuficientes y condiciones de vida frágiles.

“Hoy no estamos viendo una explosión social ni un empeoramiento dramático en los sectores más críticos”, señaló Salvia. Sin embargo, subrayó que el problema estructural persiste y que todavía no hay un camino claro hacia una mejora sostenida.

“La pobreza extrema se ha achicado”, resumió el director del observatorio, aunque remarcó que aún resta un largo recorrido para revertir de manera definitiva la pobreza estructural en la Argentina.